Como cada año Cementiris de Barcelona organiza la Ruta Nocturna para mostrar el recinto funerario a la luz de la luna.

Una carroza fúnebre con dos caballos daba la bienvenida a los visitantes que tenían la curiosidad de conocer las historias que se esconden detrás de algunas de las sepulturas más relevantes. La carroza fúnebre permitió a muchos barceloneses trasladar sus difuntos hasta los primeros cementerios contruidos fuera de las murallas de Barcelona, por lo tanto pasaron a ser las grandes protagonistas de los entierros.

Todos los fines de semana se pueden contemplar muchas otras en la Colección de Carrozas Fúnebres ubicada en el acceso del cementerio de Montjuïc.